La última moda en prevención de riesgos laborales ha sido puesta en marcha por una empresa andaluza cuyos trabajadores deben comenzar su jornada con ejercicios de calentamiento y finalizarla con otros de estiramiento, todo ello con el objetivo de evitar lesiones musculares y esqueléticas.

De este modo, los empleados realizan a diario -en un parque infantil de Málaga- veinte minutos de entrenamiento que les permite favorecer su movilidad y preparar la musculatura antes de comenzar a trabajar, mientras que el estiramiento les ayuda a disminuir de manera paulatina la tensión que han acumulado durante el día.

Los ejercicios más efectivos se centran en cuello, espalda y antebrazos -que suelen ser las zonas más dañadas- aunque además se debe procurar entrenar los hombros y las piernas, ha informado Iranzu Azcona, la fisioterapeuta que ha explicado a los trabajadores las soluciones prácticas para prevenir lesiones.

Sin embargo, ha advertido de los riesgos que, como toda actividad física, estas sesiones pueden suponer en caso de que se realicen de manera brusca, lo que conllevaría roturas fibrilares, contracturas o los llamados “tirones musculares”.

Mantener la espalda lo más recta posible, colocar los brazos a la altura del pecho y alejarlos del cuerpo al realizar las tareas son las reglas básicas a tener en cuenta durante la jornada de trabajo.

En este sentido, el 74 por ciento de los empleados se queja, sobre todo, de dolores de espalda y, mientras que la zona lumbar es la más débil, las rodillas constituyen una de las estructuras que se lesionan con mayor frecuencia.

Fuente de Datos: El Correo