Los accidentes de tráfico tienen un peso importante dentro de la estadística de siniestralidad laboral; la reducción en los últimos años del número de víctimas en este tipo de accidentes no se refleja en la siniestralidad viaria laboral que sigue creciendo.
Este estudio tiene como objetivo dar una visión más al por menor de los accidentes laborales acontecidos en, o por causa de un medio de transporte terrestre, de manera que se puedan extraer conclusiones efectivas para su prevención y reducción.
Estos accidentes laborales que no suelen ser objeto de un análisis específico en los datos periódicos sobre siniestralidad laboral, no sólo incluyen los sufridos por aquellos profesionales cuya jornada laboral transcurre en su totalidad o en una parte importante en la carretera (transportistas, conductores de autobuses, comerciales, etc.) si no también aquellos que acontecen en el trayecto normal entre el lugar de trabajo y el domicilio y viceversa y que se denominan accidentes \”in itinere\”.
Partiendo de la importancia numérica de estos accidentes, y de que una parte muy importante de los accidentes \”in itinere\” son también de tráfico, por el uso tan masivo que tienen los medios de transporte en la sociedad actual; y también de su gravedad (el número de accidentes mortales en las estadísticas de la D.X.T. indican son una de las principales causas de mortalidad en el conjunto del estado), es necesario cuantificar con la mayor precisión posible a cuánto ascienden los accidentes laborales de tráfico y buscar aquellos aspectos que puedan tener mayor incidencia en que acontezcan, para hallar las medidas preventivas más eficaces para disminuirlos.
Metodología
Para la realización de este estudio, los datos se obtuvieron mediante descargas del sistema Delt@ de los partes de accidente de trabajo acontecidos en Galicia y con fecha de baja en el año 2010 y de aquellos del mismo año y ámbito cuyo valor en la sección que se refiere al “Lugar del accidente” indica que fue un accidente de tráfico. En ambos conjuntos de datos se incluyeron los accidentes en jornada laboral y los acontecidos ‘in itinere’, es decir, los que suceden en el itinerario de ida y vuelta al trabajo, utilizándose sobre ambos conjuntos de datos una herramienta informática propia para su tratamiento. Estos accidentes fueron notificados según se establece en la Orden TAS/296/2002 de 19 de noviembre.


