La conselleira de Trabajo y Bienestar, Beatriz Mato, presentó hoy la primera fase de esta guía, que corresponde a la vigilancia de la salud en el ámbito de las flotas de bajura y artesanal.

El departamento autonómico coordinó el trabajo realizado por Asturias, Cantabria y Euskadi.

Beatriz Mato indicó que se trata de un manual “muy especializado que concreta los riesgos inherentes a cada trabajador según la modalidad de pesca, su puesto o las tareas que desarrolla”.

Galicia, junto con Asturias, Cantabria y Euskadi, acaban de editar la primera fase de una guía para la vigilancia de la salud en el sector pesquero, que presentó hoy en Vigo la conselleira de Trabajo y Bienestar, Beatriz Mato, acompañada de la directora del Instituto Gallego de Salud y Seguridad Laboral (ISSGA), Adela Quinzá, y de la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Lucía Molares.

Según explicó la titular de Trabajo, en la actualidad el método para la comprobación del estado físico y psíquico de las personas del sector se limita al reconocimiento médico previo al embarque que realizan los facultativos del Instituto Social de la Marina (ISM), por lo que carecen de una adecuada y continuada atención de la vigilancia de la salud respeto a los riesgos a los que día a día están expuestos en su trabajo en las embarcaciones y en el puerto.

Mato recordó que la pesca cuenta con un alto índice de incidencia de accidentes de trabajo graves y mortales con respeto al resto de los sectores –de hecho, este índice duplica al de la construcción–, pero enfatizó que además cada vez se conocen mas enfermedades profesionales declaradas por los trabajadores del sector, tales como las derivadas del ruido, de las posturas forzadas y de la realización de movimientos repetitivos, que no deben abordarse como enfermedades comunes.

Por esto, estas cuatro comunidades, que suman 2.400 kilómetros de litoral (a Galicia le corresponden 1.500), decidieron lanzar una guía específica de vigilancia de la salud para cada tipo de actividad dentro del propio sector (pesca de bajura y artesanal, marisqueo a pie, gran altura y actividades auxiliares). La fase que se presentó hoy corresponde al colectivo de las flotas de bajura y artesanal.

La conselleira aclaró que la decisión de que la primera fase corresponda a la bajura y la pesca artesanal viene motivada porque son las áreas que emplean a un mayor número de personas y se trata probablemente del ámbito en el que menos se ha desenvuelto un sistema de prevención de la salud, debido, entre otras cosas, a que la mayoría son autónomos.

En la guía, realizada por un grupo multidisciplinar de técnicos de prevención y de médicos del trabajo de los institutos de seguridad y salud laboral de las cuatro comunidades, se tuvieron en cuenta diez especialidades, tales como sus riesgos asociados concretos, su atención específica en materia de prevención, o los peligros de cada puesto de trabajo y de cada tarea que aborda el trabajador, siguiendo los principios de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Beatriz Mato indicó que se trata de un manual “muy especializado que concreta los riesgos inherentes a cada trabajador según la modalidad de pesca, su puesto o las tareas que desarrolla” y, a partir de ahí, la guía establece los protocolos médicos y las pruebas específicas para hacer frente a los riesgos.

En una serie de fichas están analizados los posibles daños para la salud y las pruebas médicas que se recomienda realizar en relación a los riesgos ergonómicos, higiénicos, físicos, químicos y psicosociales que entraña cada puesto.

El objetivo de la misma es ofrecer una correcta orientación e instrumentos para implantar de manera específica e individual a vigilancia de la salud de los trabajadores del sector pesquero, así como contar con instrumentos para la detección de enfermedades profesionales relacionadas con el trabajo en el sector y para facilitar la evaluación de los riesgos, así como para subrayar la necesidad de establecer los mecanismos que faciliten la coordinación entre los diversos agentes involucrados en la vigilancia de la salud de los trabajadores del sector pesquero.

Contenido de la guía

La primera parte de la guía recoge los conceptos derivados de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales tal y como se recogen en el Libro Blanco de la Vigilancia de la Salud de los Trabajadores, adaptándolos al sector pesquero.

En la segunda, se presenta una matriz de fases, tareas y subtarefas y peligros para cada una de las modalidades de pesca analizadas. Estas matrices recogen de manera detallada todo el proceso de trabajo que realizan los tripulantes del barco, desde que comienza en el puerto hasta que finaliza en él, navegando y faenando. Como resultado se ofrece una descripción detallada, un mapa, donde se muestran el puesto de trabajo y los peligros asociados a este. Cada barco, posteriormente, deberá evaluar el riesgo de forma concreta y proponer medidas preventivas más adecuadas para evitarlo o minimizarlo.

El tercer apartado parte de la descripción detallada del puesto de trabajo, tal y como se deriva de las matrices de fases, tareas, subtareas y peligros, y orienta sobre los protocolos médicos y pruebas específicas aplicables en la vigilancia individual de la salud de los trabajadores en caso de que los peligros se manifiesten ya como riesgos.

En el caso de la mujer embarazada, que dio la luz o se encuentra en período de lactancia, se acercan una serie de tablas que permiten introducir este aspecto en la evaluación de riesgos para ayudar al médico del trabajo a emitir recomendaciones sobre adaptación del puesto de trabajo, cambio de puesto a otro más seguro o, cuando ninguna de estas fórmulas sea posible, informar en relación a la suspensión de contrato por riesgo durante este período.

La guía incluye al final un pequeño glosario, para que quien no esté familiarizado con la terminología del sector pueda interpretarla con mayor facilidad.

España cuenta con cerca de 40.000 trabajadores dados de alta en el régimen especial del mar, de los que mas de 19.000, esto es cerca del 50%, lo hacen en estas cuatro comunidades. Además en Galicia hay 7.600 afiliados al régimen especial que trabajan en la pesca costera y de bajura.

La flota total de estas cuatro comunidades es de 5.968, de este modo, Galicia cuenta con 5.198 buques, frente al 339 de Asturias, 168 de Cantabria y 263 del País Vasco. El 80% de los de Galicia son barcos pequeños, dedicados a la pesca de bajura y artesanal.

En el siguiente archivo puede descargar las presentaciones expuestas en la jornada técnica en la que se dió a conocer esta guía.

Ademais, se preme na ligazón pode acceder á versión en pdf e á aplicación interactiva da guía en galego e castelán.

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