En diciembre ataca un fenómeno laboral que puede causar conflicto entre empleados y disminuir la productividad. Los especialistas lo han denominado “síndrome del fin de año” y tiene su origen en el inevitable balance que se realiza de los logros alcanzados o no durante los últimos doce meses.
Según una encuesta realizada por ZonaJobs, portal de empleo iberoamericano, 52% de los trabajadores siente que en diciembre “todo les cuesta el doble” porque están “cansados y estresados”. Sol Zunino, gerente de Empleos de Dridco, empresa a la que pertenece ZonaJobs, atribuye esto, principalmente, a los sentimientos negativos que provoca la revisión de objetivos no logrados.
Los empleados atacados con el “síndrome de fin de año” pueden manifestar ansiedad, cansancio, malhumor, enojo, reacciones negativas ante comentarios de sus superiores o colegas y mayor cantidad de errores. Otras expresiones, bajo nivel de atención, mayor proensión a accidentes, jornadas laborales más extendidas, aumento del trabajo individual y disminución de la cooperación con el equipo.
También influyen otros factores. Las vacaciones de proveedores y compañeros -lo que aumenta el trabajo entre los que se quedan- y el apuro para cumplir las metas pendientes, pueden generar frustración, estrés e irascibilidad.


