La directora del Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA), Adela Quinzá-Torroja, clausuró hoy en Bilbao una jornada en la que el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales (OSALAN) presentó la primera fase de una guía para la vigilancia de la salud en el sector pesquero editada por Galicia, junto con Asturias, Cantabria y Euskadi.

La pesca cuenta con un índice de incidente de accidentes de trabajo graves y mortales superior al resto de los sectores, además de que cada vez se conocen mas enfermedades profesionales declaradas por los trabajadores del sector, tales como las derivadas del ruido, de las posturas forzadas y de la realización de movimientos repetitivos, que no deben abordarse como enfermedades comunes.

Por esto, estas cuatro comunidades autónomas, que suman 2.400 kilómetros de litoral (a Galicia le corresponden 1.500), decidieron lanzar una guía específica de vigilancia de la salud para cada tipo de actividad dentro del propio sector (pesca de bajura y artesanal, marisqueo a pie, gran altura y actividades auxiliares). La primera fase –la que se presentó hoy- corresponde al colectivo de las flotas de bajura y artesanal.

Según explicó Adela Quinzá-Torroja, en la guía, realizada por un grupo multidisciplinar de técnicos de prevención y de médicos del trabajo de los institutos de seguridad y salud laboral de las cuatro comunidades, se tuvieron en cuenta diez especialidades, tales como los riesgos asociados concretos, la atención específica en materia de prevención, o los peligros de cada puesto de trabajo y de cada tarea que aborda el trabajador, siguiendo los principios de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

En una serie de fichas están analizados los posibles daños para la salud y las pruebas médicas que se recomienda realizar en relación a los riesgos ergonómicos, higiénicos, físicos, químicos y psicosociales que entraña cada puesto.
El objetivo de la misma es ofrecer una correcta orientación e instrumentos para implantar de manera específica e individual a vigilancia de la salud de los trabajadores del sector pesquero, así como contar con instrumentos para la detección de enfermedades profesionales relacionadas con el trabajo en el sector y para facilitar la evaluación de los riesgos, así como para subrayar la necesidad de establecer los mecanismos que faciliten la coordinación entre los diversos agentes involucrados en la vigilancia de la salud de los trabajadores del sector pesquero.

Contenido de la guía

La primera parte de la guía recoge los conceptos derivados de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales tal y como se recogen en el Libro Blanco de la Vigilancia de la Salud de los Trabajadores, adaptándolos al sector pesquero.

En la segunda, se recoge todo el proceso de trabajo que realizan los tripulantes del barco, desde que comienza en el puerto hasta que finaliza en él, navegando y faenando. Como resultado se ofrece una descripción detallada, un mapa, donde se muestran el puesto de trabajo y los peligros asociados a este. Cada barco, posteriormente, deberá evaluar el riesgo de forma concreta y proponer medidas preventivas más adecuadas para evitarlo o minimizarlo.

El tercer apartado parte de la descripción detallada del puesto de trabajo, y orienta sobre los protocolos médicos y pruebas específicas aplicables en la vigilancia individual de la salud de los trabajadores en caso de que los peligros se manifiesten ya como riesgos.

En el caso de la mujer embarazada, que dio a luz o se encuentra en período de lactancia, se acercan una serie de tablas que permiten introducir este aspecto en la evaluación de riesgos para ayudar al médico del trabajo a emitir recomendaciones sobre adaptación del puesto de trabajo, cambio de puesto a otro sobre seguro o, cuando ninguna de estas fórmulas sea posible, informar en relación a la suspensión de contrato por riesgo durante este período.
La guía incluye al final un pequeño glosario, para que quien no esté familiarizado con la terminología del sector pueda interpretarla con mayor facilidad.

España cuenta con cerca de 40.000 trabajadores dados de alta en el régimen especial del mar, de los que mas de 19.000, esto es cerca del 50%, lo hacen en estas cuatro comunidades. Además en Galicia hay 7.600 afiliados al régimen especial que trabajan en la pesca costera y de bajura.

La flota total de estas cuatro comunidades es de 5.968, de este modo, Galicia cuenta con 5.198 buques, frente al 339 de Asturias, 168 de Cantabria y 263 del País Vasco. El 80% de los de Galicia son barcos pequeños, dedicados a la pesca de bajura y artesanal.